lunes, 17 de octubre de 2011

Mosqueruela - río Majo

Resumen.
          Esta excursión nos descubre la geografía del río Majo recorriendo el cañón de su parte central, entre Mosqueruela y el Mas de Usadas Nuevo,  además utilizaremos un tramo del tradicional camino de La Estrella que transita por un boscoso pinar.
Meandro y "castillo" en el río Majo



Distancia aproximada: 18,8 km
Desnivel acumulado, en bajada: 610 m., en subida: 610 m.

Enlace al track de la excursión



Descripción del recorrido.

Procesión de despedida
de la romería de La Estrella
          Para conocer el río Majo vamos a seguir, en parte, el camino de la romería de la Virgen de La Estrella. Esta rogativa mariana se realiza cada año el último domingo de Mayo, y reúne a centenares de romeros en unos festejos que se prolongan durante cuatro días. El viernes, las mujeres de Mosqueruela, elaboran los rollos de la Caridad que serán repartidos durante la fiesta, el sábado se bendicen los rollos y por la noche se canta el Magnificat en la iglesia, el domingo despierta con el rosario de la Aurora, después se almuerza y tras la misa mayor, al mediodía, se inicia la romería pasando por la ermita de Nuestra Señora de Loreto. A mitad camino, en la Fuente Aparicio, se realiza una parada para reponer fuerzas. La llegada al Santuario de la Estrella se produce hacia las seis de la tarde entre volteos de campanas y cánticos. El lunes se reproduce en el santuario todo el ceremonial del día anterior, el rosario de la Aurora, la misa mayor, el canto de los gozos y el regreso por el mismo camino hasta Mosqueruela, donde se recibe a los romeros con fuegos y repique de campanas.


Arquitectura popular
en piedra seca
          Partimos pues, como los romeros, de la ermita de Loreto  del s. XVI-XVII, siguiendo el camino señalizado como PR TE-83. Primero se dirige hacia el Sur y después de pasar junto a los cementerios, se desvía hacia el Este, cruzando el barranco de la Horca, donde probablemente se ajusticiaba a los condenados en la edad media. Caminamos en suave descenso por una pista entre bancales, muchos de ellos abandonados. Nos hallamos en un paisaje humanizado donde las construcciones en piedra seca se extienden por todo el territorio, obteniendo de él el máximo provecho posible. Así, además de los muros para abancalar las laderas y extender los cultivos, vemos muros que delimitan las parcelas y las protegen del viento y del ganado, y casetas para guarecerse o almacenar materiales, o incluso algún aljibe.
          Después de una curva cerrada del camino, éste se bifurca en dos, el de la izquierda mantiene la cota y sigue las marcas blancas y amarillas del PR, pero nosotros lo abandonamos temporalmente para descender por el de la derecha hacia el lecho del río Majo. Estamos en el Camin Real procedente de Vistabella del Maestrat, que conserva el firme empedrado en algunos tramos. Al llegar al cauce seco del río vemos las Calzadicas en la vertiente opuesta, una rampa que remonta la ladera en zigzag facilitando el tránsito de animales de carga y carretas. Siguiendo ese camino llegaríamos a Vistabella del Maestrat, después de atravesar el río Montlleó por el puente medieval de Maravillas. Pero ahora nos desviamos a la izquierda permaneciendo en el lecho hasta volver a encontrarnos con las marcas del PR, un poco después aguas abajo.
Sarga en flor
          Retomamos el camino de la Estrella y enseguida abandonamos el río para ascender por la orilla derecha, siguiendo las marcas blancas y amarillas, adentrándonos en el pinar umbrío donde se entremezclan el pino silvestre y el laricio. El ascenso se prolonga durante unos 2 km hasta salir del pinar, luego mantiene más o menos la cota de los 1400 m y llegamos a la fuente Aparicio, parada obligada en la romería de La Estrella, donde se reparten entre los romeros los rollos de la Caridad, huevos duros y vino. Continuamos por la pista unos minutos rodeando el monte de El Gallo (1504 m) y llegamos al collado del Inzuelo. Aquí se parten las aguas de escorrentía, a la derecha (sur) se deslizan por el barranco del Acebar al río Montlleó, y a la izquierda (norte) lo hacen hacia el río Majo. Ahora renunciamos al camino de La Estrella, y a sus marcas de PR, y tomamos el de la Umbría, una pista que baja serpenteando por la izquierda. A unos 1300m desde el collado sale otra pista menos transitada por la izquierda que se dirige al Mas de Usadas Nuevo, la tomamos y seguimos descendiendo hasta que , muy cerca ya del mas, hace una curva pronunciada a la derecha, momento en el cual la dejamos para tomar una senda por la izquierda que se precipita hacia el lecho del río. Enfrente de nosotros, en la vertiente opuesta vemos el Mas del Puntal.
          Una vez en el cauce, normalmente seco, vamos remontando su curso meandrizante de regreso a Mosqueruela. Caminaremos por sendas de ganado evitando en lo posible el suelo pedregoso del barranco, teniendo siempre la umbría a nuestra izquierda, donde la vegetación prospera gracias a la humedad, en especial el pino laricio y el silvestre, y a la derecha la solana, en la que predomina la carrasca, aunque se ha abancalado para cultivar la tierra, allí donde ha sido posible. En las orillas del cauce surgen de cuando en cuando álamos negros, arces, tilos, sargas o avellanos.
Río Majo
           Al poco de caminar por el río encontramos las huellas de un ojal en la vertiente sur (izquierda), que sólo mana tras lluvias fuertes. En el siguiente meandro llegamos al desagüe de dos barrancos, por la derecha el barranco de Valderagua, y por la izquierda el de la Parrilla. A continuación, en otro meandro encajado, nos vemos obligados a atravesar un estrecho paso en una garganta con importantes derrumbes. El río ha formado aquí un estrecho cañón, sacando a la luz los estratos calizos horizontales que son visibles a ambos lados. Desde la rambla hasta las cumbres planas que la rodean existe un desnivel de 300 m . Entre las paredes verticales asoman pequeños cerros testigo que los mosqueruelanos han bautizado como castillos, así podremos ver el castillo de Trapos, el de Valderagua o el de Mocho. En esta zona se han descubierto varios yacimientos arqueológicos de la edad del bronce.
Río Majo
          Bajo el castillo de Trapos, en la solana, hay una discreta fuente, poco después llegamos al desagüe del pequeño barranco del Boiro, por la derecha, y unos 500 metros más adelante hay otro manantial, utilizado por el ganado, en la desembocadura del barranco del Pescatero, cerca ya del Mas de Mocho. Para salvar el meandro que hace aquí el río, franqueamos una cancela que hay a nuestra derecha que accede al Mas de Mocho, y cuando pasamos éste volvemos a una senda cercana al torrente que nos conduce hasta el PR del camino de la Estrella.
          De nuevo en este camino señalizado, seguiremos las marcas blancas y amarillas hasta nuestro destino final, la ermita de Loreto, punto de partida de la excursión.

martes, 4 de octubre de 2011

El río Majo (Mosqueruela)

Cuenca hidrográfica del río Majo
Río Majo
          En el collado de Los Castillejos, en Puertomingalvo, confluyen tres pequeñas cuencas hidrográficas, al oeste el barranco del Rebollar, afluente por la izquierda del río Linares, al sur la rambla del Puerto, origen del río Montlleó, y al norte el barranco del Plano que junto al barranco de la Mimbrera, procedente de los montes occidentales de Las Ampolas, son el germen del río Majo. El Majo se encuentra además en la cabecera del río Montlleó, del que es un importante afluente por su izquierda. Esto significa que sus aguas pertenecen al sistema fluvial del río Mijares, a diferencia del otro río destacado de Mosqueruela, el río de Las Truchas, que forma parte de la cuenca del río Ebro, a través de los ríos Bergantes y Guadalope.
          Aunque el río Majo nace en Puertomingalvo, casi la totalidad de sus 90 km2 aproximados de cuenca hidrográfica se desarrollan dentro del término de Mosqueruela. Tomando como origen el barranco de la Mimbrera, a 1650 m de altura, el río tiene un recorrido de cerca de 24 km hasta su desagüe en el Montlleó, a unos 850 m de altitud, en las proximidades del Mas de la Cuesta, cerca ya del Santuario de la Virgen de La Estrella. Su cauce tiene por lo tanto una pendiente suave, ya que su gradiente apenas supera el 3 %.
          La cuenca hidrográfica está instalada sobre una serie de estratos carbonatados prácticamente horizontales del período cretácico. Aunque predominan las rocas calizas y margocalizas, existen pequeños afloramientos de arenas blancas y amarillas, al SE de la villa de Mosqueruela y alrededor de las masías de las Usadas, así como conglomerados del Terciario, también al sur de la villa. Todos estos sedimentos han sido fracturados por una red de fallas, generalmente de dirección SO-NE, que generaron una serie de fosas tectónicas sobre las que se formaron depresiones con funcionamiento cárstico conocidas como poljés.
Poljé de Los Castillejos
          Un poljé es una depresión cerrada con bordes escarpados y drenaje subterráneo, que se encuentra en terrenos carbonatados modelados por la disolución de la roca caliza. Su suelo es plano, arcilloso y fértil, por lo que son muy aprovechados para la agricultura. La red fluvial del Majo se instaló sobre lo que serían tres poljés vecinos, abriendo sus cuencas y drenándolas hacía el valle del río Montlleó. El más fácil de identificar es el poljé de Mosqueruela localizado en El Plano, en la cabecera del río Majo, y en cuya parte meridional continúa activo en la cuenca cerrada de Los Castillejos, donde las aguas de escorrentía se sumergen por un sumidero próximo al Mas de Ciprian. Los otros dos han desaparecido prácticamente al ser barridos por la acción erosiva del río, que ha formado el profundo cañón que hoy podemos contemplar, especialmente en la zona del castillo del Mallo y Las Estacas. Se trata del poljé del Arroyo Majo, que se encontraría en su parte central, y el de Bojar-Gisbert, que ocuparía el barranco Gisbert, su afluente más importante, y la parte final del río.
Fuente del Majo y castillo del Mallo
          Según la cartografía que se consulte lo vemos calificado como río, barranco y arroyo. Esta disparidad está justificada debido a que se puede comportar como cualquiera de ellos. En los momentos de sequía es un barranco sin caudal continuo. Se le considera un arroyo en un corto tramo situado bajo la Masía del Morrón, en el que suele circular agua durante todo el año, y donde se hallan los restos del único molino harinero del río, próximo ya a la Fuente del Majo. Y por último, en los reducidos períodos de lluvias intensas del otoño y la primavera, se convierte en un río con caudal permanente. Este tipo de régimen hidrológico es típico de los valles secos que se dan en relieves cársticos, como ocurre también en la mayor parte de la red fluvial del río Montlleó. Debido al descenso generalizado de las precipitaciones y el consiguiente descenso del nivel freático, el curso de agua se mantiene subterráneo, y sólo aflora en algunos lugares. Por otra parte, además de fuentes como la del Majo, la de las Usadas y la de Aparicio, existen varios ojales en sus vertientes, manantiales de agua subterránea procedente de las montañas contiguas que se activan tras lluvias o nevadas fuertes.
          La orientación del valle oeste-este ha creado dos vertientes bien diferenciadas, una al norte y otra al sur, favoreciendo el desarrollo de masas vegetales diferentes según nos encontremos, en la solana o en la umbría.
Solana (izq.) y umbría (der.)
          La solana, donde predomina la carrasca, ha sido aprovechada por los mosqueruelanos para la extensión del cultivo, sobre todo de cereales, mediante el abancalamiento de las laderas con muros de piedra seca, aunque en la actualidad la mayoría de los campos han sido abandonados, y sólo se emplean para el pastoreo. Por su parte, en la umbría prevalece un frondoso bosque de pinos laricio y silvestre, con bastantes zonas de repoblación. El cauce está moteado por vegetación de ribera, como álamos negros, sargas y avellanos. En los extensos llanos del poljé de Mosqueruela, se mantiene el cultivo de cereales y de forraje para alimentación del ganado. Existen también algunos lugares aislados donde ha sobrevivido lo que fue la vegetación autóctona de la zona, como ocurre en la Tilera del Barranco Gisbert, en la que perviven tilos, tejos, acebos y álamos temblones.
Masías en las vertientes del Majo
          Entre la fauna hay dos especies que destacan por su abundancia. En las estribaciones de El Milano anida una numerosa colonia de buitres leonados, que cada día sobrevuelan el valle, y se trasladan a los territorios vecinos en busca de comida. En las zonas escarpadas del barranco Gisbert y el castillo del Mallo, es fácil encontrarse con grupos de cabras hispánicas, generalmente de hembras con sus crias, o de machos , salvo en la época del celo en el que se mezclan los grupos, entorno al mes de noviembre.
          En este recóndito valle encontraron refugio diversos pueblos a lo largo de la historia como lo demuestran los numerosos hallazgos arqueológicos, entre los que mencionaremos las pinturas rupestres de arte levantino del Barranco Gisbert, los cinco poblados de la edad del bronce y el castillo del Mallo, destacado cerro testigo situado en la confluencia del Arroyo Majo con el barranco Gisbert, que posee una larga historia de ocupación desde la edad del bronce hasta la edad media.